Radio de destrucción nuclear: ¿hasta dónde llega una bomba?
No existe un único radio de destrucción para un arma nuclear. Una bomba traza varios círculos a la vez, y cada uno marca un tipo de daño distinto: la bola de fuego, el derrumbe de los edificios, las quemaduras en la piel expuesta, los cristales rotos. Su tamaño depende sobre todo de la potencia, y crece mucho más despacio que ella. Un arma mil veces más potente que la bomba de Hiroshima no llega mil veces más lejos. Llega unas diez veces más lejos.
La tabla siguiente muestra los anillos principales para armas desde un proyectil de artillería de 20 toneladas hasta la bomba del Zar de 50 megatones. Las cifras salen del mismo modelo que usa el simulador, para una explosión aérea a la altura que extiende al máximo el daño grave por onda expansiva.
| Potencia | Ejemplo | Bola de fuego | Daño grave 20 psi | Casas derrumbadas 5 psi | Quemaduras de 3.er grado | Cristales rotos 1 psi |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 0,02 kt | Proyectil Davy Crockett | 13 m | 80 m | 190 m | 160 m | 590 m |
| 15 kt | Hiroshima | 180 m | 0,7 km | 1,7 km | 2,0 km | 5,4 km |
| 100 kt | Ojiva W76 de submarino | 390 m | 1,3 km | 3,2 km | 4,6 km | 10 km |
| 300 kt | Ojiva moderna típica | 600 m | 1,9 km | 4,7 km | 7,5 km | 14,5 km |
| 800 kt | Ojiva de Topol / Sarmat | 880 m | 2,6 km | 6,5 km | 11,4 km | 20 km |
| 1,2 Mt | Bomba B83 | 1,0 km | 3,0 km | 7,4 km | 13,6 km | 23 km |
| 10 Mt | Ivy Mike | 2,4 km | 6,1 km | 15 km | 34 km | 47 km |
| 50 Mt | Bomba del Zar | 4,6 km | 10,4 km | 26 km | 60 km | 80 km |
Cómo leer los anillos
Los ingenieros describen el daño por onda expansiva mediante la sobrepresión, el salto de la presión del aire por encima de la normal, medido en libras por pulgada cuadrada (psi). A 20 psi los edificios de hormigón armado fallan y casi nadie sobrevive dentro. A 5 psi las casas corrientes quedan arrasadas, y el modelo de víctimas de la Oficina de Evaluación Tecnológica de Estados Unidos cuenta como muerta a cerca de la mitad de la gente de esta zona. A 1 psi los edificios aguantan, pero los cristales no, y los fragmentos que salen volando hieren a personas en una zona enorme.
El anillo de quemaduras se comporta de otra manera que los de la onda expansiva. El calor viaja como la luz, en línea recta y al instante, así que su alcance depende de lo limpio que esté el aire y de si algo se interpone. En un día despejado, el radio de quemaduras de tercer grado de un arma grande va mucho más allá de la zona donde se derrumban las casas. La bruma, la lluvia o una sola colina pueden recortarlo mucho, y por eso el simulador puede dibujar las sombras del relieve.
La radiación inicial es la de menor alcance de todas en las armas grandes. En una explosión de 300 kilotones, la dosis letal de unos 500 rem llega a unos 2 km, bien dentro del círculo de destrucción total. Las armas pequeñas son la excepción: por debajo de unos pocos kilotones, el anillo de radiación es más ancho que el de daño grave por onda expansiva.
Por qué diez veces la potencia es solo el doble de distancia
Una explosión reparte su energía por un volumen de aire, y el volumen crece con el cubo de la distancia. Por eso la distancia a la que se da una sobrepresión determinada crece como la raíz cúbica de la potencia. Multiplica la potencia por 8 y los anillos de la onda expansiva se duplican. Multiplícala por 1.000 y se hacen diez veces mayores. El calor sigue una curva algo más pronunciada, porque una bola de fuego mayor también brilla durante más tiempo.
Esta es la razón de que los arsenales modernos abandonaran las bombas gigantes. Diez ojivas de 100 kilotones cada una, repartidas por una ciudad, destruyen una zona mucho mayor que un arma de 1 megatón, aunque la potencia total sea la misma.
Explosión aérea o en superficie
La altura cambia el cuadro. Un arma que detona muy por encima del objetivo, a unos 2 km de altura en el caso de una ojiva de 300 kilotones, deja que la onda de choque se refleje en el suelo y se refuerce a sí misma. Su anillo de 5 psi acaba siendo cerca de una vez y media más ancho que el de la misma arma estallando en la superficie. Una explosión en superficie gasta parte de su energía en excavar un cráter, su onda expansiva llega menos lejos y, a cambio, levanta el polvo que se convierte en lluvia radiactiva. Los objetivos militares reforzados, como los silos de misiles, se atacan con explosiones en superficie; las ciudades, en la planificación de guerra, con explosiones aéreas.
Lo que las cifras dejan fuera
Un anillo en un mapa es un promedio sobre terreno llano y despejado. Las ciudades reales tienen colinas que protegen barrios enteros y edificios altos que bloquean y a la vez canalizan la onda expansiva. Los incendios que prende el pulso de calor pueden fundirse en una tormenta de fuego, como ocurrió en Hiroshima, y extender el daño más allá de los anillos. Ninguno de los círculos tiene en cuenta el colapso de hospitales, carreteras y suministro eléctrico que viene después. Úsalos como una idea de escala. Para verlos sobre tu propia calle, abre el simulador, elige una ciudad y un arma y pulsa Detonar.